Cuando comencé a trabajar con comunidades indígenas, siempre sabia que eran las mujeres quienes se encargaban principalmente de este oficio por que históricamente así ha sido, y porque la actividad de tejer siempre la he relacionado con este aspecto femenino.

Alguna vez, Lucia Yagari,(abuela indígena Embera que ha trabajado con nosotros), me dijo: “voy a traer a mi nieto Emanuel para que nos ayude”. Yo le dije que si, que claro, pero no sabia como nos iría. A partir de ese día, Emanuel se ha vuelto el eslabón mas importante en nuestro grupo de artesanos indígenas Embera. Es quien elabora todas las muestras iniciales de todos los diseños y con quien trabajo mano a mano para materializar una idea. Pero además de todo el talento y destreza que lo caracteriza, lo que quiero contar y compartir es sobretodo el increíble ser humano que es.

Emanuel Panchi tiene 22 años, esta casado con Lily tascon (mujer indígena Embera Chami) y tienen un niño de 4 años Xavi Panchi. El papa de Emanuel es profesor del dialecto Embera hace varios años en Cristiania (resguardo indígena en Antioquia), entonces Emanuel desde pequeño ha aprendido la importancia de cuidar y preservar los rasgos culturales de su comunidad, de que el dialecto Embera no desparezca, y que además la escritura del mismo no se pierda con el paso del tiempo. Esto es triste, pues después de varios años trabajando con comunidades me doy cuenta de que a pesar de que casi todos hablan el dialecto muy poquitos lo saben escribir. Emanuel, gracias a las enseñanzas de su papa, y a que es un orgulloso portador de su cultura, no quiere que este desparezca. Es uno de lo pocos indígenas que lo practica y escribe perfectamente. Pero también Emanuel es un “millenial” como cualquier otro que conozcamos. Le encanta la tecnología, usa redes sociales, esta en la selección de futbol de la comunidad y participa en torneos en otros departamentos. Hace poco que vino a Medellin, se hizo amigo de un chico thailandes, e intercambian mensajes de vez en cuando.

Entonces para mi es el ejemplo perfecto de que hoy en día ser indígena no significa estar aislado de la sociedad, o ser un ser diferente de nosotros. Simplemente trae consigo un legado cultural inmensamente valioso, y se siente feliz y responsable de conservarlo.

Entonces Emanuel mezcla dos actividades para el fundamentales en su vida que son: las artesanías que realiza en nuestro equipo de trabajo de MAKUA jewelry, pero también trabaja en los cultivos de café en las tierras que heredo de sus ancestros, pues Cristiania esta ubicado en el suroeste antioqueño, tierra que se caracteriza por ser idónea para este tipo de cultivos. Entonces en las épocas que necesita dedicarse a la tierra, Lily su esposa lo “releva”, pero cuando pasaron las actividades del café esta 100% dedicado a trabajar con MAKUA.

A veces cuando estamos en el taller trabajando y empezamos a conversar, me cuenta algunos cuentos indígenas que se sabe, pues su abuela materna siempre le contaba cuentos cuando era un niño. Son unos cuentos hermosos, que hablan de la magia del mundo indigena y la sensibilidad de ellos hacia la naturaleza y los animales, y Emanuel con orgullo los comparte con nosotros y con su hijo Xavi. No se puede hablar de Emanuel sin hablar de su esposa Lily, pues siempre están juntos compartiendo las tereas de la familia o trabajando con las artesanías. Es posiblemente la niña mas dulce que conozco, y solo refleja bondad y amor.

Siento un inmenso agradecimiento de poder compartir mis espacios laborales con seres como estos, de quienes aprendo todo tipo de lecciones de vida, y con quienes quisiera seguir compartiendo por muchos años historias y proyectos laborales.

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